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domingo, 27 de octubre de 2013

MITOLOGÍA PERSA: DEMONIOS.

Angra Mainyu
Los persas, como otras culturas,  temían los demonios. El espíritu malvado más temible era el antagonista de Ahura Mazda (el sabio creador): Angra Mainyu (el destructor). Cuando aparece en la cosmogonía, surge la enfermedad, las malas cosechas, la oscuridad y la muerte. Junto a él, aparecieron otros demonios: Mentira, Aka Manah (maldad), Azi Dahaka (tirano), Nasu (la mosca que se posa sobre los cadáveres), el mago Yatu, las malignas hadas Pairika,  Mush (el ratón que destroza las cosechas),  Az (codicia) Aeshma Daeva (cólera), entre otros seres malignos.

Los temían tanto que apareció la Ley contra los Demonios (Vi- dev- dad), un ritual contra los espíritus malignos.

De hecho, Aeshma Daeva aparece en un apócrifo de La Biblia -el Libro de Tobías-. Aquí el ser asesina a los esposos de la novia de Tobías en la primera noche. Y sucede así hasta que lo exorcizan.



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domingo, 7 de julio de 2013

MITOLOGÍA PERSA: LA CREACIÓN.

Ahira Mazda


Según el Bundahishn –una antología del siglo X creada a partir de textos cosmológicos anteriores-, el universo tiene una vida de doce mil años.

 Al inicio, existe Zurvan, un ser andrógino que encarna el tiempo. Deseaba engendrar hijos, que crearían el cielo y el infierno. Para ello debía sacrificarse durante mil años. Casi al final de este periodo, empezó a dudar de la eficacia de tal sacrificio. Fue entonces cuando quedó encinto de gemelos, cada uno con un destino. Decidió dar todo al primogénito, que sería Ahira Mazda , el espíritu del bien. Éste lo oyó y se lo comunicó a su hermano Ahriman (Angra Mainyu), que decidió abrir el vientre a su padre para salir primero.  Al nacer, recordó a éste su decisión sobre el primogénito. Zurvan lo reconoció, pero le advirtió que su mandato duraría nueve mil años. Tras ese periodo, Ahira Mazda reinaría indefinidamente.
Angra Mainyu cayó en al abismo y comenzó el gobierno de Ahira Mazda. Pero se inició una lucha entre ambos espíritus. Ahira Mazda creó el mundo físico, a Gosh (el toro primordial) y al primer ser humano mortal (Gayomard). Angra Mainyu, que por elección propia hace el mal – era capaz de hacer el bien y para demostrarlo creó el pavo real- pretendió destruir el mundo. Dispuesto a ello, corrió por las aguas (que se hicieron saladas), por la tierra (que se convirtieron en desierto), mató a las plantas, al toro y al humano.
El esperma de Gayomard fue conducido al sol; el de Gosh, a la luna. De éste surgieron, de nuevo, las plantas y animales. Del de Gayomard –tras cuarenta años enterrado- aparecería un ruibarbo andrógino, que daría lugar a la primera pareja de humanos: Mashyagh y Mashyanagh.
Se inicia así la primera era de  tres mil años, en la que la luz y las tinieblas aparecen mezcladas en el mundo. Durante este periodo, Angra Mainyu introduce la enfermedad, la codicia y el vicio. Al final, el nacimiento del profeta Zoroastro (Zaratustra) inició la siguiente etapa. A éste se le apareció una de las progresiones de Ahira Mazda. De manera que el profeta va a procurar extender la fe al único dios mientras que Angra Mainyu le lanza una horda de demonios.

Una vez muerto, su esperma se conserva en el lago Hamun. Tras mil años, una  joven virgen que fue a nadar allí se quedó encinta. Nace el siguiente profeta: Soshans.

De la misma manera surgirá el tercer y último profeta. Empezará la batalla final entre el bien y el mal. Lucha en la que participarán todos los anteriores monstruos. El mal será vencido y Angra Mainyu expulsado de la tierra. Ésta volverá a ser plana.






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