Como el pasado domingo
celebramos, en España, el Día de la Madre, hoy traigo una curiosidad
relacionada con el amor materno en el reino animal.
Se vincula con el pulpo gigante,
que se atiborra de cangrejos cuando siente que va a poner las huevas (una
cantidad enorme). Desde entonces, las protege con tanto ahínco que pasará seis
meses y medio sin alimentarse. Cuando siente que su muerte se acerca, abandona
el lugar y se aleja lo más posible para que su cadáver no atraiga hacia las
huevas.
