lunes, 25 de febrero de 2013

INDEPENDENT SPIRIT AWARDA 2013.





Os dejo la lista de los premiados de  los Spirit Award de este año.


MEJOR DIRECTOR


David O. Russell por  Silver Linings Playbook


MEJOR GUIÓN


David O. Russell por  Silver Linings  Playbook


MEJOR ÓPERA PRIMA
 
 Las gratificaciones de ser un Wallfower , dirigida por Stephen Chbosky; producida por: Lianne Halfon, John Malkovich, Russell Smith

MEJOR PRIMER GUIÓN 
 
Derek Connolly por  La seguridad no garantizada

MEJOR ACTRIZ
 
Jennifer Lawrence por  Silver Linings Playbook

MEJOR ACTOR
 
John Hawkes por  Las Sesiones


MEJOR ACTRIZ SECUNDARIA 
 
Helen Hunt por   Las Sesiones

MEJOR ACTOR SECUNDARIO   
 
Matthew McConaughey por  Magic Mike

MEJOR FOTOGRAFÍA 
 
 Ben Richardson por  Bestias del Sur Salvaje


MEJOR DOCUMENTAL 
 
La Guerra Invisible, dirigida por Kirby Dick  y producida por  Tanner King Barklow y Amy Ziering

MEJOR PELÍCULA INTERNACIONAL
Amour , dirigida por Michael Haneke



PIAGET PRODUCTORES DE ADJUDICACIÓN 
 
Stones in the Sun , producida por Mynette Louie

LA SOMBRA DEL TESTIGO PREMIO 
Gimme the Loot, dirigida por Adam Leon

 MÁS CIERTO QUE FICCIÓN PREMIO  

  La Sala de Espera,  dirigida por Peter Nicks

ROBERT ALTMAN PREMIO  
 
Starlet,  dirigida por  Sean Baker.

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domingo, 24 de febrero de 2013

CITA DEL DÍA: NAPOLEÓN


L
a envidia es una declaración de inferioridad.

Napoleón
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MITOLOGÍA CHINA: LA BATALLA ENTRE GONGGONG Y ZHURONG.


 Después de que Nüwa creara a los seres humanos y Fushi los educara, el dios del agua (Gonggong) y del fuego (Zhurong) comenzaron entre ellos una violenta batalla. No se sabe cuál fue el origen de la enemistad. Lo que si se conoce es que tuvo consecuencias para los hombres y mujeres que poblaban el mundo, hasta entonces, felizmente.

La lucha terminó con la victoria de Zhurong. Avergonzado, Gonggong decidió suicidarse. Para ello no se le ocurrió nada más que golpearse contra una de las enormes montañas que los chinos consideraban que sujetaba el mundo. Obviamente, él  casi no se hizo nada, pero destrozó el pilar. Provocó que el cielo se desplomara por ese lado, haciéndose un agujero. Al ser golpeada tanto por los restos de la montaña como por el cielo, la tierra se resquebrajó. De esas heridas surgieron llamas o agua que inundaba los lugares. Muchos seres humanos se ahogaron bajo el peso de los nuevos mares. El resto procuraba huir para proteger su vida.

Nüwa contempló cómo todo había quedado devastado y cómo morían los  indefensos seres que había creado. Así que decidió solucionar el problema que habían provocado los dos dioses. Volvió a acercarse al río Amarillo, esta vez para seleccionar cantos rodados con los cinco colores primarios. Formó con ellos cuatro pilares que colocó en los cuatro puntos cardinales a fin de que sustentaran el mundo. Después tapó las grietas de la tierra con juncos.

Las agresivas aguas y llamas desaparecieron, pero también lo habían hecho muchos hombres y mujeres. La pena y el miedo agobió de tal manera a los seres humanos que Nüwa decidió inventar un instrumento musical para que olvidaran el triste suceso. Unió juncos (trece, para ser exacto) y les dio la  apariencia de cola de ave. El viento se introducía en los tubos y producía una dulce melodía.

A pesar de todos sus esfuerzos, hubo algo que Nüwa no pudo solucionar. Cuando se había desplomado parte del cielo, este golpeó la parte nordeste, provocando que su nivel fuera más bajo. A causa de esto los ríos de China van a desembocar a ese lugar.
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sábado, 23 de febrero de 2013

CITA DEL DÍA: Václav Havel


L
a primera pequeña mentira que se contó en nombre de la verdad, la primera pequeña injusticia que se cometió en nombre de la justicia, la primera minúscula inmoralidad en nombre de la moral, siempre significarán el seguro camino del fin.

Václav Havel

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PERICIA ENCARNADA

 Esta coreografía de Boyanka Angelova. es alucinante. Una pena que tuviera que dejarlo por una lesión de espalda. Es una rutina mucho mejor que composiciones que se ven en gimnastas senior.

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MICRORRELATO ERÓTICO

Os dejo el segundo premio del Certamen de Microrrelatos Eróticos convocado por Escritores de Rivas. Texto de Eloy  Alonso leído por  el poeta Fernando López

PODÉIS ESCUCHARLO AQUÍ



Podéis leer los tres premiados aquí
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viernes, 22 de febrero de 2013

CITA DE AUTOR: ANTONIO MACHADO.


B
enevolencia no quiere decir tolerancia de lo ruin, o conformidad con lo inepto, sino voluntad de bien.



Antonio Machado.
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TAL DÍA COMO HOY...

...en 1939, moría el gran Antonio Machado fuera de una España que amaba profundamente, pero que también  le dolía.
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MAÑANA TODAS LAS MAREAS JUNTAS DEFENDIENDO LOS DERECHOS DE TODOS









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HOY TERMINA CERTAMEN LITERARIO DE MICRORRELATOS


Os recuerdo que El Ballet de las Palabras convoca nuevo certamen de microrrelatos. Esta vez  el premio es la publicación en el blog y un ejemplar dedicado de la espectacular novela La República Mejor. Como esta obra oculta algo que la sociedad no debería olvidar nunca, el tema va a ser:  ¿qué  hay que mantener en el recuerdo?

Los textos no podrán superar las doscientas palabras (sin contar el título). Se presentarán con interlineado 1,5, letra Times New Roman 12. El relato se enviará en un archivo adjunto (sin nombre del autor) a la siguiente dirección: elballetdelaspalabras@gmail.com. También se mandará en el mismo mensaje otro archivo que incluya: nombre y apellidos, título del texto, dirección. El título del mensaje será: Certamen literario:¿qué  hay que mantener en el recuerdo?

La fecha límite de envío es ESTA NOCHE a las 23: 30.

Espero vuestros relatos.
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XIV CAFÉ LITERARIO: LAS OTRAS CARAS DE SAN VALENTÍN: ÁMAME DISTINTO


XIV CAFÉ LITERARIO DE COVIBAR: Las otras caras de San Valentín: ámame distinto.


- Presentación de Manuel Hernández

- Elena Muñoz habla sobre el amor.

- Lectura de textos :

- Amor más poderoso que la muerte de Quevedo
- La casada infiel de García Lorca
- Puedo escribir los versos más tristes... De Neruda
- Mano entregada de Vicente Aleixandre.

Audiovisual: Ghost

Descanso

-Tertulia: Antonio Daganzo, Rosa Huertas, Quevedo Puchal. Coloquio.

- Lectura de fragmentos propios de los participantes en la Tertulia.

- Audivisual: 9 semanas y media.

-Lectura de los participantes ganadores del concurso de microrrelatos eróticos Los secretos de Mar.

- Despedida.


Centro social de Covibar. Avd. del deporte s/n. Rivas Vaciamadrid. Junto estación de metro de Rivas Urbanizaciones.

Os dejo un poema de Cernuda


EL JOVEN MARINERO
El mar, y nada más.

Insaciable, insaciable.
Con pie desnudo ibas sobre la olvidadiza arena,
dulcemente trastornado, como el hombre cuando un placer espera,
tu cabello seguía la invocación frenética del viento;
todo tú vuelto apasionado albatros,
a quien su trágico desear brotaba en alas,
al único maestro respondías:
el mar, única criatura
que pudiera asumir tu vida poseyéndote.

Tuyo sólo en los ojos no te bastaba,
ni en el ligero abrazo del nadador indiferente;
lo querías aún más:
sus infalibles labios transparentes contra los tuyos ávidos.
Tu quebrada cintura contra el argénteo escudo de su vientre,
y la vida escapando,
como sangre sin cárcel,
desde el fatal olvido en que caías.

Ahí estás ya.
No puedes recordar,
porque ahora tú mismo eres quieto recuerdo;
y aquella remota belleza,
en tu cuerpo cifrada como feliz columna,
hoy sólo alienta en mí,
en mí que la revivo bajo esta oscura forma,
que cuando tú vivías
sobre un ara invisible te adivinaba erguido.


No te bastaba
el sol de lengua ardiente sobre el negro diamante de tu piel,
a lo largo de tantas lentas mañanas, ganadas en ocio celeste,
llenas de un áureo polen, igual que la corola de alguna flor feliz.
De reposo divino, divina indiferencia;
caído el cuerpo flexible y seguro, como un arma mortal,
ante la gran criatura enigmática, el mar inexpresable,
sin deseo ni pena, igual a un dios,
que sin embargo hubiera conocido, a semejanza del hombre,
nuestros deseos estériles, nuestras penas perdidas.


Mira también hacia lo lejos
aquellas oscuras tardes, cuando severas nubes,
denso enjambre de negras alas,
silencio y zozobra vertían sobre el mar;
y en tanto las gaviotas encarnaban la angustia del aire invadido por la tormenta,
recuérdale agitado, al mar, sacudiendo su entraña,
como demente que quisiera arrancar en la luz
el núcleo secreto de su mal,
torciendo en olas su pálido cuerpo,
su inagotable cuerpo dolido,
trastornado ante tu amor, también inagotable,
sin que pudieras llevar sobre su frente atormentada
la concha protectora de una mano.


Las gracias vagabundas de abril
abrieron sus menudas hojas sobre la arena perezosa.
Una juventud nueva corría por las venas de los hombres invernales;
escapaban timideces, escalofríos, pudores
ante el puñal radiante del deseo,
palabra ensordecedora para la criatura dolida en cuerpo y espíritu
por las terribles mordeduras del amor,
porque el deseo se yergue sobre los despojos de la tormenta
cuando arde el sol en las playas del mundo.
Mas ¿qué importan a mi vida las playas del mundo?
Es ésta solamente quien clava mi memoria,
porque en ella te vi cruzar, sombrío como una negra aurora,
arrastrando las alas de tu hermosura
sobre su dilatada curva, semejante a una pomposa rama
abierta bajo la luz,
con sus armaduras de altas rocas
caída hacia las dunas de adelfas y de palmas,
en lánguido paraje del perezoso sur.


Aún ven mis ojos las salinas de sonrosadas aguas,
los leves molinos de viento
y aquellos menudo cuerpos oscuros,
parsimoniosamente movibles,
junto a los bueyes fulvos,
transportando los lunáticos bloques de sal
sobre las vagonetas, tristes como todo lo que pertenece a los trabajos de la tierra,
hasta las anchas barcas resbaladizas sobre el pecho del mar.


Quién podría vivir en la tierra
si no fuera por el mar.


Cuántas veces te vi,
acariciados los ligeros tobillos por el ancho círculo de tu pantalón marino,
el pecho y los hombros dilatados sobre la armoniosa cintura,
cubierto voluptuosamente de lana azul como la yedra,
el desdén esculpido sobre los duros labios,
anegarte frente al mar en una contemplación
más honda que la del hombre frente al cuerpo que ama.


Cambiantes sentimientos nos enlazan con este o aquel cuerpo,
y todos ellos no son sino sombras que velan
la forma suprema del amor, que por sí mismo late,
ciego ante las mudanzas de los cuerpos,
iluminado por el ardor de su propia llama invencible.


Yo te adoraba como cifra de todo cuerpo bello,
sin velos que mudaran la recóndita imagen del amor;
más que al mismo amor, más, ¿me oyes?,
insaciable como tú mismo,
inagotable como tú mismo;
aún sabiendo que el mar era el único ser de la creación digno de ti
y tu cuerpo el único digno de inhumana soberbia.


Era el atardecer. Las aves del día
huyeron ante el furtivo pensamiento de la sombra.
Los hombres descansaban en sus cabañas,
entre la mujer y los hijos,
desnudos los pies bajo la luz funeral del acetileno,
acechando el sueño en sus yacijas junto al mar;
como si no pudieran dormir lejos de lo que les hace vivir
y de lo que les hace morir.


Un gran silencio, una gran calma
daba con su presencia el mar;
pero también latía por el aire adormecido y fresco del letal anochecer
un miedo oscuro
a no se sabe qué pálidos gigantes,
dueños de grisáceas serpientes y negros hipocampos,
abriendo las sombrías aguas,
en lucha sus miembros retorcidos con rebeldes potencias animales del abismo.


Las barcas, como leves espectros,
surgían lentamente desde la arena soñolienta,
voluptuosos cuerpos tibios,
con la gracia del animal que sabe volver los ojos implorantes
hacia las manos del dueño, dispensadoras de protección y de caricias,
y piensa tristemente que se alejan sin poder retenerlas.


No a esta horas,
no a estas horas de tregua cobarde,
al amanecer es cuando debías ir hacia el mar, joven marino,
desnudo como una flor;
y entonces es cuando debías amarle, cuando el mar debía poseerte,
cuerpo a cuerpo,
hasta confundir su vida con la tuya
y despertar en ti su inmenso amor
el breve espasmo de tu placer sometido,
desposados el uno con el otro,
vida con vida, muerte con muerte.


Y una vez, como rosa dejada,
flotó tu cuerpo, apenas deformado por las nupciales caricias del mar,
más pálidos los labios, lo mismo que si hubieran dado paso
a toda su pasión, el ave de la vida;
igualmente hermoso, así, joven marino,
desgarradoramente triste con tu belleza inhabitada,
como cuando tornasolaba la vida tus miembros melodiosos.
Cambian las vidas, pero la muerte es única.
Aún oigo aquella voz exangüe, que en su vago delirio
llegó hasta mí, a través de las velas caídas en la arena, como alas arrancadas;
alguien que conocía tu ausencia, porque sus ojos te vieron muerto, tal una rosa abandonada
sobre el mar,
decía lentamente: “Era más ligero que el agua”.


Qué desiertos los hombres,
cómo chocan sin verse unos a otros sus frentes de vergüenza,
y cuán dulce será rodar, igual que tú, del otro lado, en el olvido.
Así tu muerte despierta en mí el deseo de la muerte,
como tu vida despertaba en mí el deseo de la vida.

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