lunes, 18 de marzo de 2013

CINCUENTA AÑOS DE LA MUERTE DE RAMÓN GÓMEZ DE LA SERNA


 
Se cumplen cincuenta años de la muerte  de Ramón Gómez de la Serna, figura vanguardista e innovadora en el ámbito literario. Fue, junto a Juan Ramón Jiménez  y algunos del 98, maestro de los jóvenes autores del Grupo del 27.
Periodista que creó dentro de todos los géneros literarios (siempre con innovaciones) e inventó uno: las greguerías.

Hoy vamos a honrarlo recordando éstas.

Especialmente con las greguerías, Gómez de la Serna fue el precursor de de las vanguardias en España, influyendo a los jovencísimos artistas que luego formarían parte de lo que se viene llamando Grupo del 27. Con ellas presenta una de las características de las vanguardias –herederas, en parte, del Romanticismo-: la nueva manera de percibir la realidad. Esto, como ya ocurría en el Romanticismo, significa que considera que se nos impone una manera de ver  el mundo no adecuada a la realidad. Por ello él va a borrar de su mente todo lo que le han hecho aprender y va a contemplar el mundo con los ojos de un niño que  se enfrenta a la realidad por primera vez. Su técnica  va a ser fundir la metáfora y el humor, produciendo una ruptura con el lenguaje muy efectiva. Renueva la expresión. De modo que gracias a este hecho puede contemplar la realidad como es y hacer que el lector lo siga.

Hay que recordar que el propio Gómez de la Serna introdujo el humor en su vida. Para entenderlo vamos a recordar su mundo según hace García Nieto. Nuestro autor pertenece a la bohemia literaria del momento, que se reúne en el Café Pombo. Ya desde 1911 el futuro creador de las greguerías es considerado vanguardista – el primero en España. Será él quien funde la tertulia del Pombo en 1914 que durará hasta 1937. El grupo de literatos que se juntaba allí pretendía luchar contra las imposiciones de la burguesía. Y lo hacían con la originalidad y libertad artística. Deseaban romper con todo para rehacer.

Al morir su padre, 1922, se encierra en la torre de Velásquez y escribe sin parar.

Hemos de recordar también el contexto que va a influirlo. La catástrofe de 1898 lo va influir, ya que lo hace enfrentarse con la realidad política e histórica que los burgueses habían estado ocultando.

Su padre, que pertenecía al Ministerio de Ultramar, es trasladado al de Registros. Ramón Gómez la  Serna, aunque ve ahora la España del interior, no se fija en los problemas de su tiempo, a diferencia del Grupo del 98. Contempla, pero no considera que en él esté el papel de renovación política o social.

En su juventud va a participar del anarquismo, aunque va evolucionando hacia la apolítica. Eso sí, al llegar la Guerra Civil, apoyará al bando republicano.

Se dio cuenta, ya en su juventud, que la sociedad se comportaba de manera violenta, corrupta e insolidariamente, por lo que la burguesía no debía tener fuerza moral para indicar los valores a seguir.

A esto se suma su relación con los ismos, ya que pasa mucho tiempo en el extranjero. Viaja a París en el momento en que  están surgiendo los ismos. Contacta con vanguardistas como Picasso.

Ese aislamiento, el temor ante la realidad problemática de España y el contacto con los ismos va formar su concepción artística, de la que surgirán las greguerías.

Algunos lo han comparado, por su humorismo, con el propio Cervantes, ya que critica la realidad, pero la comprende y nunca va a mostrarse  resentido.

Ese humor va a formarse como una característica de superioridad ante el resto, además  de resultar una manera de captar la realidad hasta percibir el verdadero significado del objeto. De modo que el humor no va a ser sólo una característica de su creación artística, sino también una forma de vida, llevándolo a la excentricidad.

Todo esto va a conducirlo a un nuevo concepto de palabra. Primero de ruptura con todo lo hecho anteriormente. Después se observa de manera espontánea la realidad concreta, que produce impresiones fuera de la influencia de la sociedad. Emplea después el expresionismo para conseguir expresar lo indecible (para lo que resultaba insuficiente la lengua convencional). Está experimentando  mediante la greguería, que, para muchos, es poesía, por mostrar de manera lírica la realidad. Está jugando con la palabra para sacarlo del corsé convencional. Eso sí, siempre siguiendo unas pautas. El autor se convierte en un niño que juega en todos sus textos, no sólo en las greguerías. Uno de los medios de este juego, como indicábamos, es el humor. ¿Cómo consigue el humor en las greguerías?

Principalmente con la metáfora humorística, aunque existen otros elementos: la paradoja;, la observación de un detalle cotidiano pero universal;  los acertijos; la interpretación falsa de un vocablo; la paranomasia; dilogía; el empleo de la tipografía; repeticiones; neologismos. Y todo esto siempre unido estrechamente a la metáfora.

La metáfora humorística se caracteriza por la desmesura del símil. A mayor distancia entre términos, más comicidad. Gómez de la Serna percibe una mínima semejanza y la presenta como totalidad. Valga como ejemplo las siguientes greguerías:

El hipopótamo juega a ser submarino.

Psicoanálisis: sacacorchos del inconsciente.

Todos los chorizos de ahorcan.

Tulipanes: legión extranjera de las flores.

Alicates: cangrejo incomestible.

Respecto al empleo de la paradoja, recuerdo que es un recurso que emplea la antonimia –oposición de significado-  de relación aparentemente absurda, pero que esconde un significado. Así, Gómez de la Serna reflexiona sobre la vida.

Si vivir no fuera morir, ¡qué hermosos sería vivir!
El amor nace del deseo repentino de hacer eterno lo pasajero.

Quiso unir la alegría con el dolor y estalló el laboratorio.

Mujer a la moda es aquella en la que queda anticuado el traje que acaba de estrenar a la última moda.


En cuanto a la observación de una realidad cotidiana,  compartimos una experiencia y eso crea la complicidad:

El fotógrafo nos coloca en la postura más difícil con la pretensión de que salgamos más naturales.


El bebé se saluda a sí mismo dando la mano al pie.


Algunas greguerías emplean el acertijo  como ocurre en los siguientes:

El cuchillo es el marido de la cuchara. ¿Y el tenedor? El tercero en el juego.

—¿Por qué corren tanto las nubes al mediodía?
—Porque van a su casa a comer.

Como la realidad es ambigua, también lo es la lengua. Por ello el autor juega con la falsa interpretación de un término.

Monólogo quiere decir “mono que habla solo”.

Incunable es el libro que no se puede leer en la cuna.

¿Cuál es la mujer más antigua? Antífona.

¡Tintoretto! La mejor tintorería del arte.

Morfeo: el que se mofa del sueño.


Gómez de la Serna también juega con palabras cuyo sonido es similar.

Tenía ojos de ajo.
Cuando se saca la baraja es como cuando se saca la navaja.
Un tumulto es un bulto que le sale a las multitudes.

Estar en la inopia significa “miopía máxima”.

La amnistía es la amnesia del delito.

¿Ha pensado alguien en una película en esperanto? ¡Sería esperantosa!

Emplea también un recurso muy de gusto de Quevedo: la dilogía (uso de una palabra con varios significados a la vez).

La mayonesa no sabe afeitarse, porque casi siempre se corta.

Era tan moral que perseguía las conjugaciones copulativas.

Amasador de masas: panadero político.

La estrella parpadea porque tiene sueño.

A esto se suma el juego con la tipografía (paréntesis, números y otros signos gráficos):

 La ñ dice adiós con su pañuelo a los niños y a los ñoños.

El 6 es el número que va a tener familia.

El dólar es una s con bastoncito.

Los guiones son las vallas de lo escrito.


Como desea romper con todo lo anterior  y con la lengua esterotipada, juega con los refranes  y proverbios. Nos encontramos, entonces:

El refrán  más vale solo que mal acompañado evoluciona hasta para saber qué es estar solo hay que estar acompañado.

De el tiempo es oro surge el tiempo no es oro; es purpurina.

De levántate y anda, levántate y lávate.

Por último, el humor se consigue mediante la invención de formas:

Cante jondo; lloricantar.

¿Cómo no tutear a una bailarina vestida con tutú?

Angina pectoris es un latinajo que estalla en el pecho.

Idem, buen sinónimo para un plagiario.

Ya hemos indicado que el otro ingrediente para crear las greguerías, además del humor, es la metáfora.

El tiempo sabe a agua seca.

Las flores que no hueles son flores mudas (sinestesia).

Las máquinas fotográficas quisieran ser acordeones, y los acordeones, máquinas fotográficas.

La luna y el sol no tienen más que una cama para descansar, por eso la una trabaja cuando el otro duerme.

A la muerte no se la oye porque ya en la intimidad de la casa anda en zapatillas.

Lo que más humaniza a la silla es poner en su respaldo nuestra americana.

Hay quienes ordeñándose la barbilla tienen grandes pensamientos.

Los faroles de la ciudad están muy ofendidos con los perros.

El melocotón es rubio con raya en medio.

La ducha es una carcajada de agua.

Las orugas del dentífrico.

Los árboles corres ladrando detrás del tren.

La pandereta es la hija alegre que le salió al tambor.

En medio del frío el farol lanza estornudos de luz.

Ya he indicado que algunos teóricos señalan que las greguerías son lírica. ¿Qué pensáis, mis queridos poetas?

2 comentarios:

  1. De Gómez de la Serna se le conoce sobre todo por las greguerías, que tan útiles son en talleres literarios en los institutos, para fomentar la creación literaria. Sin embargo, lo que más me ha llamado la atención de este escritor ha sido, en mi caso, una novela llamada precisamente El novelista, donde intenta mostrar la vida de un escritor, centrándose principalmente en la etapa de creación y sus problemas de inspiración. Es poco conocida, y me atrevería a decir que innovadora en su momento (creo recordar que pertenece a 1926 más o menos), pero muy interesante desde el punto de vista metaliterario.

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  2. Chema, también es el texto que prefiero de este autor. Resulta una genialidad. Quería preparar una reseña sobre el texto, pero está descatalogadísimo. Yo lo tenía fotocopiado -es una novela corta- pero se lo presté a alguien y nunca más se supo. ¡Qué rabia! Recuerdo que el protagonista era un novelista que tenía problemas creativos. Esta es la base para unir diferentes relatos originales. Mi preferido es el que el protagonista es un farol. Éste va reflexionando sobre su existencia, su contexto y la evolución de la vida. Es espectacular.

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Se agradecen los comentarios, especialmente para no sentirme como una loca que habla sola. Saludos.